Carta al Lector

Contradicciones de hoy obligan a pronosticar un futuro incierto

El senador Fernando Lugo, actual presidente del Poder Legislativo, dijo recientemente a la prensa que el proyecto de Maquinización del Brazo Añá Cuá del río Paraná que se propuso ejecutar la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), no necesita de la aprobación del Congreso Nacional; porque según entiende, se trata de una “obra complementaria”, respaldando así la decisión del Poder Ejecutivo sobre tan delicado asunto.

"La interpretación que nos daban los técnicos, no los políticos, es que era una obra complementaria y que como obra complementaria no tendría necesidad de pasar por el Congreso. Personalmente, me quedo con esa opinión que hemos recibido", argumentaba el expresidente de la República.

En el país de los marcados contrastes, no debería extrañarnos que estas desaveniencias se repitan, inclusive en el ámbito de los partidos políticos. En efecto, el Frente Guasú, cuya cabeza visible es Fernando Lugo, dió a conocer un comunicado de rechazo al Acta de Acuerdo de Entendimiento sobre Yacyretá que firmaron los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri, el 4 de mayo último, en la isla Yasyretá.

Les recordamos parte del contenido de ese posicionamiento: "El Frente Guasú, como fuerza política que ha tenido como una de sus banderas esenciales la defensa de nuestra soberanía, expresa su rechazo al Acta Cartes-Macri sobre Yacyretá e insta al pueblo paraguayo a seguir luchando por la soberanía energética del Paraguay. Paraguay debe seguir reivindicando el pleno cumplimiento del Tratado de Yacyretá. El Paraguay debe exigir Transparencia, antes de ampliar Yacyretá, incluida Aña Cuá".

Sorpresiva y sorprendentemente, en una coyuntura en la que el equipo de Horacio Cartes pedía el apoyo de otros sectores del andamiaje político nacional, Lugo declara ante la prensa que está conforme con la ejecución del proyecto Aña Cuá, inclusive sin la aprobación del Congreso.

Reiteremos, desde esta página, que la mera justificación técnica, en rigor, del proyecto de ejecución de una nueva central hidroeléctrica en el marco del proyecto Yacyretá, es insuficiente; que la “explicación política” - no politiquera- es indispensable, así como la jurídica, que en este caso debe hacerse a la luz del Derecho Internacional.

El PLRA, con el liderazgo de Efraín Alegre, actual aliado del FG en la búsqueda de un nuevo período presidencial, en un panel debate que hizo en Asunción con la intervención de renombrados técnicos del sector, había rechazado el Acta de Entendimiento sobre Yacyretá, hasta manifestó su oposición a la ejecución de cualquier proyecto antes de llegar a un acuerdo más conveniente para el Paraguay en la Binacional.

Si la alianza PLRA- Frente Guasú llega al gobierno en el 2018 con marcadas divergencias sobre temas tan relevantes para los intereses del país, como por ejemplo Yacyretá, podríamos pronosticar ya, con mucha precisión, que al sector eléctrico nacional, en definitiva a todo el país, le espera una vez más un futuro incierto y peligroso.