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Basta de ingenuidad, piden dirigentes de los industriales
El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Lic. Gustavo Volpe, en recientes declaraciones a la prensa, una vez más metía el dedo en la llaga que sufrimos hoy todos los paraguayos: la insólita contradicción entre la escasez y la abundancia. Volpe, así como todos los paraguayos hoy, sabe perfectamente que solo en Itaipú, hidroeléctrica en la cual la República del Paraguay, por el Art. XIII del Tratado, es dueña de alrededor de 45.000 gigavatios hora por año, el 50% de su producción y, a pesar de que su consumo anual no llega a los 10.000 gigavatios hora por año, trastrabilla peligrosamente en la cornisa del colapso eléctrico.
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El presidente de los industriales paraguayos rompió lanzas no solo contra el colosal molino de viento que es la política que aplica Brasil en su relación con nuestro país, particularmente en Itaipú, sino también contra la ingenuidad de los administradores de turno del Estado paraguayo.

Tontos. “Siendo nosotros los paraguayos, legítimos propietarios del 50% del oro transparente que produce Itaipú (energía hidroeléctrica), seguimos prestándonos al engaño de los brasileños. Brasil sigue engañándonos y los tontos le siguen creyendo”, se quejaba Volpe al examinar la promesa del Gobierno de Luis Inácio Lula da Siva de financiar la construcción de una línea de transmisión de 500 kV entre Itaipú y Villa Hayes, “una donación al Paraguay”, según pretenden que creamos. Volpe dijo también en ese encuentro con la prensa que le resultaba llamativo que, inicialmente, nuestro socio paritario en Itaipú prometiera financiar las obras con recursos del Tesoro brasileño, mecanismo que luego fue sustituido por el del Fondo de Convergencias Estructurales del Mercosur (FOCEM) y que hoy hasta se sugiere que la entidad binacional asumiría finalmente esa responsabilidad.

Trampa. “Hemos caído nuevamente en la trampa del tiempo, porque perdimos un año creyéndoles”. Se quejó Volpe con una amargura indisimulable al referirse al tiempo que transcurrió entre la estridente Declaración Presidencial del 25 de julio del año pasado, que firmaron en Asunción Fernando Lugo y Luís Inácio Lula da Silva y el 25 de julio de este año. “Es ilusorio” pensar que el Gobierno brasileño nos quiera construir la línea de 500 kV cuando que Brasil, el país de mayor crecimiento económico, precisa, como sea, más y más energía eléctrica. Construir y, además, donarnos la referida línea está fuera de toda lógica, porque eso representaría una merma considerable en su disponibilidad de energía”, añadió el industrial.

Fantasiosa. Volpe apuntó también que desde los primeros días del Acuerdo le pareció fantasiosa la idea de que Brasil emplearía recursos de su Tesoro para financiar la Línea de 500 kV, porque la decisión debe pasar necesariamente por el filtro del Legislativo del vecino país, un Legislativo que maneja tan poderosos intereses “no iba a permitir que cedieran energía al Paraguay cuando que ellos la necesitan”, fundamentó. En cuanto al mecanismo del FOCEM, el titular de la unión de industriales paraguayos señaló que esa vía tampoco es creíble, porque el costo inicial del proyecto está estimado en casi 500 millones de dólares.

Financiación. En efecto, se informó que el organismo técnico regional solo recibiría alrededor de US$ 100 millones por año, en carácter de aporte extraordinario del Brasil, luego de que el Legislativo lo aprobase. Entonces, la pretendida “donación brasileña” al pueblo paraguayo estará expuesto todos los años al riesgo del recorte, de severas críticas o, lisa y llanamente, de rechazo.
Recordó Volpe las fanfarrias con las que el año pasado, después del 25 de julio, los panegiristas de ese acuerdo saludaban la “conquista histórica” en Itaipú de un Gobierno paraguayo, a pesar de que gran parte del país, intuía que “estaba muy lejos de constituir un logro”. Recordó también que nos prometieron aumentar la compensación por la energía excedente, “pero nada pasó hasta ahora”. Ojalá que, una vez más no venga Lula a engañarnos”, concluyó.

Mendicante. El vicepresidente de la UIP y presidente de turno de la Feprinco, Ing. Eduardo Felippo, sobre la reciente postergación sine die del proceso de tratamiento parlamentario de la Nota Reversal del 1 de setiembre de 2009, que triplica el actual factor multiplicador de la fórmula de cálculo de la compensación que paga Eletrobrás al Paraguay por se excedente eléctrico en Itaipú, dijo que es el resultado de la “política mendicante”.
La postergación de marras “es el claro resultado de la política mendicante de este gobierno”, aseveró a su turno Felippo. Advirtió igualmente que el financiamiento de la línea de 500 kV también sigue en manos del Gobierno brasileño.