Entrevista: Julio Quintana.
Para CECOEL, el conversatorio sobre “Energía, Inversión y Empleo” forma parte de una estrategia permanente para fortalecer el diálogo entre el sector público y el privado. En ese sentido, Felippo adelantó que el gremio dará continuidad a esta iniciativa con una nueva edición que será anunciada próximamente. “Este tipo de encuentros es clave para garantizar un diálogo público-privado fluido, y lo pensamos sostener en el tiempo”, ya que estos espacios buscan construir consensos sobre los principales desafíos del sector eléctrico nacional. Explicó que la secuencia energía, inversión y empleo debe convertirse en una hoja de ruta para el desarrollo.
En el ámbito gremial, CECOEL trabaja en la construcción de posiciones técnicas comunes respecto a temas estratégicos como la estandarización de los pliegos de licitación de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) y los criterios que deberían regir el funcionamiento de un futuro ente regulador del sector eléctrico.
Asimismo, indicó que las propuestas serán trasladadas a instituciones como la ANDE, el Ministerio de Industria y Comercio, la DNCP y el Poder Ejecutivo, promoviendo un debate sobre la evolución institucional del sistema eléctrico paraguayo, incluyendo las funciones de generación, transmisión, distribución y regulación, además de impulsar la ejecución del Plan Maestro de Gestión y Control para la Reducción de Pérdidas Eléctricas en Distribución mediante un cronograma público, transparente y verificable.
Existe una importante ventana de oportunidades
El Ing. Felippo sostuvo que Paraguay conserva una ventaja competitiva difícil de igualar en la región gracias a su matriz eléctrica renovable y al bajo costo estructural de generación proveniente de las centrales hidroeléctricas binacionales. “Paraguay tiene hoy algo que muy pocos países pueden ofrecer: energía limpia, abundante y con un costo de generación estructuralmente bajo. Esa ventaja sigue vigente, pero tiene una ventana de tiempo limitada”, advirtió. Según explicó, el país atraviesa un momento decisivo para definir el futuro del mercado eléctrico. “Estamos en el punto de quiebre para abrir el mercado de generación. Todavía contamos con disponibilidad de energía para los próximos cinco a siete años, dependiendo del ritmo de crecimiento del país. Ese tiempo debe aprovecharse para instalar nuevas fuentes de generación que acompañen la futura demanda”.
Desde su perspectiva, la política energética nacional debe priorizar sectores capaces de multiplicar el impacto económico de la electricidad disponible. “La prioridad deberían ser industrias electrointensivas con alto valor agregado y fuerte encadenamiento productivo, como la metalmecánica y la agroindustria con mayor procesamiento, antes que actividades con menor impacto en empleo e innovación”, sostuvo.
Propuestas de valor: data centers e inteligencia artificial
Felippo considera que el desarrollo de centros de datos y de infraestructura para inteligencia artificial representan una oportunidad concreta para diversificar la economía paraguaya utilizando la energía como plataforma de desarrollo tecnológico. “Los data centers y la infraestructura para IA constituyen una oportunidad genuina porque, además de consumir energía firme, demandan ingeniería nacional, obras civiles especializadas y empleo técnico altamente calificado”, afirmó.
Todo para obtener inversión de calidad
Respecto al reciente grado de inversión alcanzado por Paraguay, Felippo destacó su importancia, aunque aclaró que constituye apenas el punto de partida. “El grado de inversión es una condición necesaria, pero no suficiente. Abre la puerta al capital institucional de largo plazo, aunque los inversionistas todavía analizan aspectos como la previsibilidad regulatoria, la seguridad jurídica y la eficiencia de los procesos administrativos y de contratación pública”, indicó. En esa línea, sostuvo que el país debe enfocarse en atraer inversiones productivas de largo ciclo, especialmente en infraestructura energética, industria, logística y manufactura con transferencia tecnológica. Para ello, propuso tres ejes prioritarios: un marco regulatorio que otorgue certeza jurídica a los acuerdos de compra de energía (PPA) y a la generación distribuida; la modernización y estandarización de los pliegos de licitación pública; y un esquema de tarifas eléctricas previsible, desvinculado de decisiones coyunturales o de carácter político.
El gran desafío es el capital humano
El titular de CECOEL también advirtió que la disponibilidad de profesionales será determinante para acompañar el proceso de industrialización. “Paraguay cuenta con jóvenes ingenieros con una sólida formación teórica, pero todavía existe una brecha importante en experiencia de campo, gestión de proyectos de gran escala y dominio de tecnologías avanzadas como automatización industrial, redes inteligentes y ciberseguridad aplicada a infraestructura crítica”, manifestó.
