En este escenario, ER Global busca promover el desarrollo de proyectos de biogás y biometano mediante asesoramiento técnico, planificación y consultoría profesional, con el objetivo de conectar las oportunidades del mercado con las inversiones necesarias para concretarlas. La Ing. Elizabeth Castaldi, encargada del Departamento Técnico de Proyectos, explicó que el interés de la empresa por Paraguay surgió a partir de la estabilidad económica que se le reconoce internacionalmente, los vínculos con Italia y el potencial de sectores como la ganadería y la agricultura. A estos factores se suma la posibilidad de diversificar la matriz energética, actualmente centrada en la generación hidroeléctrica.
La ejecutiva destacó que la empresa identifica oportunidades para desarrollar tecnologías renovables que respondan tanto a las necesidades nacionales como a las demandas internacionales. En ese proceso, son claves el estudio de factibilidad, el análisis de mercado, los recursos disponibles y las condiciones necesarias para implementar los proyectos.
Asesoramiento y planificación para invertir
Uno de los desafíos para el desarrollo del biogás y el biometano en Paraguay es la falta de experiencia industrial local y de infraestructura para distribuir y comercializar la energía producida. Por ello, ER Global también trabaja en la formación y capacitación de recursos humanos, con una experiencia que desde hace dos años se desarrolla en Italia. Cataldi señaló que la propuesta de la empresa es acompañar el proceso de incorporación de estas tecnologías, mientras el país avanza en la aplicación de sus leyes y normativas.
En su evaluación, Paraguay dispone de materia prima y voluntad para explorar estas alternativas, pero necesita avanzar en las condiciones técnicas y estructurales que permitan concretar las inversiones. “El biometano no necesariamente compite con la energía solar, sino que responde a otras necesidades. Mientras la generación fotovoltaica depende de la disponibilidad solar, un biodigestor puede operar de manera continua si recibe la alimentación adecuada”. Agregó que el tratamiento de residuos agrícolas y pecuarios permite producir gas y obtener un material aprovechable como fertilizante, en un esquema de economía circular. La distribución constituye uno de los principales retos: producir energía no resuelve por sí solo cómo transportarla, comercializarla o entregarla al consumidor. Para ello, pueden requerirse redes de gasoductos, instalaciones de conexión y transformación o sistemas especiales de transporte de gas comprimido o licuado (GNC-GNL).
Articulación entre empresas, estado y financiación
El Ing. Juan Carlos Fariña, responsable del área comercial de ER Global, explicó que la empresa mantiene contactos con el Ministerio de Industria (MIC), representantes del Parque Tecnológico Itaipú (PTI) y el Viceministerio de Minas y Energía. Entre las iniciativas en estudio figura la denominada “ruta del biometano y el biogás”, orientada a mapear la disponibilidad y distribución de residuos de origen agrícola y pecuario. El trabajo se vincula con una investigación del Viceministerio de Minas y Energía y con un proyecto del CONACYT.
Fariña sostuvo que la intención es trabajar tanto con el sector público como con el privado, en función del interés que surja para impulsar los primeros proyectos. Castaldi, por su parte, remarcó que el desarrollo de esta tecnología requiere acompañamiento gubernamental, “debido a la magnitud de la infraestructura necesaria” y a las dificultades que tendría una empresa privada para asumirla por sí sola.
En el ámbito empresarial, ER Global plantea una metodología de trabajo que parte del análisis preliminar de cada iniciativa. Fariña explicó que buscan facilitar información económica, estimaciones de inversión y proyecciones de retorno, además de explorar alternativas de financiación y vincular a los potenciales inversores con los proyectos. “ER Global tiene la intención de unir esas dos partes y acompañar para que sea un proyecto de éxito”, expresó al resumir el enfoque comercial de la compañía.
El desafío, en definitiva, consiste en pasar de las oportunidades identificadas a proyectos técnicamente viables y económicamente sostenibles. En ese camino, la consultoría y la planificación profesional pueden contribuir a reducir incertidumbres, orientar las inversiones y facilitar la coordinación entre quienes necesitan energía y quienes están en condiciones de financiar su desarrollo.
