Reserva operativa
Itaipú no comercializa 427 MW, sino que los mantiene como reserva operativa. Haciendo un ejercicio numérico ilustrativo, si hubiera sido potencia para comercialización, suponiendo desde hace 40 años y a una tarifa media de 20 USD/kWmes, habría facturado:
427.000 kW × 12 meses × 20 USD/kWmes × 40 años = 4.100 millones de dólares.
Los 427 MW están siendo mantenidos disponibles por razones de seguridad operativa; es un servicio. No es energía consumida. Es capacidad disponible para responder ante contingencias y mantener la seguridad del sistema. Por esta y otras razones que describimos abajo, en Brasil se considera a Itaipú como una batería del sistema. Encontré documentación oficial brasileña que respalda de manera muy directa esa afirmación, y es incluso más contundente de lo que recordaba.
La fuente más importante: G20 / Gobierno de Brasil
La encontré en el portal oficial del Gobierno Federal brasileño, en una publicación del G20 Brasil, titulada “Produção de petróleo sintético, biogás, hidrogênio verde e energias eólica e solar: Itaipu é uma das empresas líderes em transição energética no mundo”. Allí aparece literalmente un apartado: “Itaipu: ‘Bateria’ do sistema elétrico”. El texto oficial dice que Itaipú contribuye a la seguridad del sistema ante el crecimiento de la solar y la eólica, porque las hidroeléctricas pueden compensar las fluctuaciones naturales de esas fuentes intermitentes y responder rápidamente cuando falta sol o viento. Por eso, afirma que Itaipú funciona como una especie de “batería” del sistema eléctrico. Serviços e Informações do Brasil.
Pero hay algo todavía más interesante para el argumento:
El Gobierno brasileño afirma que, en muchos días, Itaipú contribuyó con alrededor del 30 % de la atención de las grandes rampas de consumo del final de la tarde.
La misma fuente explica que esas rampas se han vuelto más pronunciadas con la expansión solar y eólica.
Itaipú Binacional lo confirma todavía más explícitamente
Encontré, además, documentación oficial de Itaipú Binacional, que resulta especialmente útil porque no se trata de una interpretación externa. En su Relatório Integrado de Sustentabilidade 2024, Itaipú afirma que, ante la creciente participación de fuentes renovables intermitentes como la solar y la eólica, la central desempeña un papel decisivo en el equilibrio del sistema eléctrico brasileño, proporcionando una respuesta rápida y eficiente a las variaciones de carga y demanda. Y utiliza una expresión extraordinariamente clara: “Podemos dizer que somos a bateria deste sistema”.
Hay una confirmación posterior, de 2025
Esto es particularmente valioso porque demuestra que no fue solamente una metáfora utilizada durante el G20 de 2024. En marzo de 2025, Itaipú publicó una nota explicando que, durante los períodos de elevada demanda, especialmente al final de la tarde, la generación solar cae rápidamente mientras aumenta la demanda. El director técnico ejecutivo de Itaipú explicó que las hidroeléctricas, por ser fuentes flexibles y controlables, aumentan rápidamente su producción para compensar esa necesidad adicional y funcionan como una “bateria natural”.
Y agregó que este papel corresponde a todas las hidroeléctricas, pero que la contribución de Itaipú es particularmente significativa debido a su enorme tamaño. Itaipú Binacional – “Bateria natural” para o sistema.
Y existe un documento institucional todavía más contundente
Encontré un documento oficial de Itaipú que dice: la capacidad instalada y la respuesta inmediata de Itaipú proporcionan seguridad al ONS; cuando es requerida, puede atender rápidamente los picos de consumo, incluso cuando las plantas solares y eólicas reducen su producción. Itaipú Binacional.
Documento institucional de Itaipú – “Itaipu: bateria do sistema”.
Todo esto fundamenta plantear, en la revisión del Anexo C, la remuneración de los “servicios complementarios” (ancillary services) y destinarla a fondos socioambientales, sin afectar la tarifa. Hay una diferencia importante entre decir: “Paraguay cree que Itaipú presta un servicio a Brasil” y demostrar: “El propio Gobierno brasileño y la propia Itaipú describen oficialmente a Itaipú como una ‘batería’ del sistema brasileño y destacan su capacidad de respuesta ante las rampas provocadas por la variabilidad solar y eólica”. La segunda afirmación está documentada. Y yo haría una distinción muy importante: no diría todavía que “Brasil debe pagar por la inercia de Itaipú”. Eso requiere demostrar técnicamente qué servicio de inercia presta, cómo se mide y cómo se atribuye su valor económico. En cambio, tenemos ya evidencia oficial muy fuerte para afirmar: Itaipú presta servicios al sistema que exceden la simple producción de MWh.
Y dentro de ellos podemos investigar por separado:
- Reserva de potencia operativa: los 427 MW mencionados.
- Respuesta rápida / flexibilidad.
- Regulación de frecuencia.
- Control de tensión y potencia reactiva.
- Inercia de sus grandes máquinas síncronas.
- Capacidad de atender las rampas vespertinas.
- Eventualmente, otros servicios de estabilidad.
Esto es importante porque el propio Anexo C actual habla de “servicios de electricidad”, no solamente de energía. Senado de Brasil, ARTÍCULO XIV: “La adquisición de los servicios de electricidad de ITAIPÚ será realizada por ELETROBRÁS y por la ANDE”.
Ahí puede estar una puerta jurídica y conceptual muy interesante para la revisión del Anexo C: no habría que inventar una nueva naturaleza para Itaipú; habría que preguntarse si el concepto de servicios de electricidad del Anexo C puede actualizarse para incorporar y remunerar explícitamente servicios sistémicos que no existían —o no tenían la importancia actual— cuando se redactó en 1973.
La discusión moderna de Itaipú no puede reducirse a los viejos reclamos históricos sobre el precio de la energía. Hay que discutir qué productos y servicios está prestando Itaipú al sistema eléctrico del siglo XXI y quién debe pagarlos.
